En nuestro artículo semanal de material hablamos esta vez de una bicicleta encuadrada dentro del grupo de gama muy alta: hablamos de la Foil, con su tecnología puntera F01 Aero.

SCOTT ya presentó hace tiempo su patente con una solución aerodinámica con perfiles truncados, compatible con la normativa UCI. Comparable con las prestaciones del perfil tradicional de lágrima, mejora el resultado tanto en rigidez como en ligereza. Por tanto, la Foil puede definirse como una bicicleta aerodinámica de los pies a la cabeza.

Utilizada ya en grandes competiciones, desde 2010 ha ganado numerosas pruebas, incluyendo Grandes Vueltas y Clásicas.

Nos encontramos con un cuadro muy ligero (945 gr de cuadro y 335 gr de horquilla en su tamaño mediano), un manillar totalmente integrado y un aumento de la comodidad que permite, como resultado, un aumento apreciable de la velocidad.

Aerodinámicamente, se ha implementado sensiblemente respecto a versiones anteriores la parte delantera y el tubo de dirección, causantes del 50% de la resistencia al aire.

Los frenos traseros se montan directamente bajo la caja del pedalier, y el puente del freno de herradura se elimina, por lo que se evita la retención del aire tras el tubo del asiento.

En el túnel de viento, la Foil ahorra unos 6 vatios de media con respecto al anterior modelo, es decir, una ventaja de 27 segundos en 40 kilómetros a una velocidad media de 45 km/h.

En cuanto al manillar, observamos una gran integración de los cables de los frenos, generando una buena transición manillar-cuadro dentro de un perfil aerodinámico y manteniendo los principios ergonómicos.

En definitiva, junto con sus características aerodinámicas, la nueva Foil se ha construido para mantener su naturaleza rígida, pero también para ofrecer más confort sin añadir peso.