No hace mucho tiempo, elegir zapatillas para ir a correr era una tarea relativamente sencilla. Desde hace algunos años, y por suerte para nuestra salud, el abanico de ofertas se ha incrementado hasta tal punto que el encontrar la zapatilla ideal puede ser un trámite engorroso y con consecuencias lesivas si nos equivocamos en la elección.

A continuación te trasladaremos los aspectos básicos a tener en cuenta a la hora de elegir correctamente tu calzado:

Tipo de corredor:

Es muy importante saber que tipo de corredor soy. Realiza un acto de sinceridad al definirte como corredor y de esta manera podremos descartar (o no) las zapatillas más técnicas del mercado. Las zapatillas con mayor amortiguación no son las ideales para técnicas depuradas pero si lo son para corredores que están iniciándose o que a pesar de la experiencia no tienen demasiada técnica.

Peso:

El peso corporal es un factor determinante. Aunque las zapatillas con mayor amortiguación suelen ser más caras deberás optar por ellas a partir de los 70 kilos de peso aproximadamente. A partir de ese peso, deberás incrementar la amortiguación para evitar lesiones por impacto.

Tipo de pisada:

Lo ideal para analizar el tipo de pisada es realizar un estudio con especialistas. Ellos te dirán de manera correcta si tienes una pisada pronadora, neutra o supinadora, y en consecuencia, podrán personalizarte unas plantillas para corregir alteraciones muy pronunciadas que las propias zapatillas específicas para cada pisada no pueden corregir. No cometas el grave error de comprar, quitar o alterar plantillas por motu propio.

Ancho del pie:

El ancho de pie antiguamente podía modificar la elección de tu talla. Si tu talla es 42 con un pie ancho posiblemente elegirías una zapatilla 42.5 o 43 para sentir comodidad en el ancho de pie. En la actualidad, hay varias marcas en el mercado que ofrecen diferentes tipos de zapatillas dependiendo del ancho del pie de cada corredor.

Ritmos:

El ritmo al que vas a poder correr está directamente relacionado con tu estado de forma. Si tus ritmos son tranquilos o rápidos influye a la hora de elegir. Las zapatillas con más o menos drop (diferencia de altura que hay entre el talón y la puntera). A mayores ritmos, menor será el drop. Casualmente a mayores ritmos también menores son los pesos corporales.  Si el ritmo baja y el peso corporal se eleva, aumentará el drop.

Talla:

La talla es otro de los aspectos a tener en cuenta y que, en más de una ocasión nos ha generado algún conflicto. Debes saber que correr con una zapatilla de ajuste perfecto, el pie puede experimentar dolor debido a la hinchazón que se sufre durante tus entrenamientos o competiciones.

Considero personalmente que dejar medio centímetro entre el dedo más gordo del pie y la puntera es lo adecuado.

Para terminar, te aconsejo que compres inteligentemente tus zapatillas, invertir lo necesario siempre será lo ideal ya que ahorrar dinero omitiendo algunos de los aspectos anteriormente destacados hará que tus ahorros se los lleve el fisioterapeuta.

 

Martín Giacchetta