Hoy en #123acorrer paramos nuestra mirada dentro de las leyendas del triatlón en el hermano menor de la pareja más famosa del tri mundial: Jonathan Brownlee.

Nacido en Leeds dos años después que su inseparable hermano Alistair, Jonathan ha ido alternando victorias con él durante su extensa carrera dentro de la élite. A pesar de que Alistair tenga en su poder los títulos más importantes (fundamentalmente los de ser campeón olímpico en Londres y Río), dichos triunfos no hubieran sido posible sin la convivencia continua con su hermano.

Tener a una leyenda como Jonathan en activo, y teniendo en cuenta que hablamos de un triatleta de sólo 26 años, nos hace sospechar que la sombra de su leyenda va a crecer más y más.

No podemos olvidar que el menor de los Brownlee ya ha sido Campeón del Mundo en el 2012, donde de forma brillante ganó 3 de las 8 pruebas disputadas, además de quedar en segunda posición en otras dos, entre ellas la prueba final de Auckland (con puntuación doble). A pesar de la victoria final de nuestro Gómez Noya, éste sólo pudo ser segundo en la clasificación final de las Series.

Por otro lado, tampoco se ha ido de vacío en los Juegos Olímpicos, en donde su cosecha se resume en un bronce en Londres y una plata en Río… Siempre siguiendo los pasos de su hermano mayor Alistair.

El final de la temporada no le pudo deparar un nuevo título mundial. Y es que su reciente triunfo en la penúltima prueba de las Series Mundiales celebrada en Edmonton le acercaba considerablemente al español Mario Mola, que acabó segundo y seguía siendo líder del mundial. Ambos llegaban a la última prueba, Cozumel (México), con opciones de título. Aún Mario Mola dependía de sí mismo, ya que le valía con ser tercero aun cuando Jonathan ganara la prueba… Cualquier cosa puede podía pasar... y paso lo que ya se puede considerar el final más increíble de la historia del triatlón.

Con Jonathan en cabeza de carrera y Mario Mola octavo al comienzo del T3, todo el mundo daba por hecha la victoria del británico en el mundial. Pero a falta de 400 metros, un descomunal desfallecimiento en el que ni siquiera la ayuda de su hermano que venía por detrás fue suficiente, provocó que el sudafricano Scheman le adelantará casi en meta. Esto unido a la espectacular remontada del español hasta el quinto puesto final provocó que el menor de los Brownlee se quedara sin mundial por sólo 4 puntos (4815 para Brownlee frente a los 4819 de Mola).

En todo caso, muchos años de triatlón en la élite le quedan a Jonathan Brownlee, y sospechamos que sus éxitos irán aumentando, más aún cuando se rumorea que uno de sus máximos rivales, su propio hermano, podría pasarse en breve a la larga distancia Ironman.