Cuando nos proponemos bajar de peso, una de las cosas que miramos con mayor cautela son las calorías que tienen los alimentos que vayamos a consumir. El que tengan un menor número de calorías siempre será más beneficioso para nuestra dieta. No obstante, no siempre es aconsejable contar las calorías.

El truco para conseguir una bajada de peso más saludable y que evite el temido ‘efecto rebote’ está en consumir más frutas y verduras frescas y carnes magras y dejar a un lado los alimentos procesados como panes, azúcares refinados o algunos tipos de carnes. Con esta alimentación, la bajada de peso será más saludable y más beneficiosa (e incluso en algunos casos,  más rápida).

Es por ello, que aunque es aconsejable echar un ojo a las calorías que  tengan los alimentos que vayamos a consumir, no tiene por qué ser una biblia a la que tengamos que hacer caso de manera unánime. Los alimentos que consumamos en ningún caso deben ser hipercalóricos o hipocalóricos y que estos constituyan la base de una dieta.

Y evidentemente, siempre que estemos bajo una dieta o régimen alimenticio deberemos complementarlo con una cosa: deporte. La actividad física será determinante para que se terminen de quemar esas calorías que consumimos y que a veces sobran en nuestro cuerpo.