El yoga es una de las disciplinas que más crecimiento ha experimentado en los últimos años. Además de proporcionar un momento para la desconexión, sirve también para fortalecer los músculos y la mente para nuestros entrenamientos. Por ello, hay distintos tipos de yoga para poder realizar.

·       Hatha. Es el tipo de yoga que se asocia más que nada con el cuerpo, con el ejercicio físico y pone énfasis en posturas donde se coordina la relajación y la respiración. Se puede practicar en todas las edades, niveles de habilidad y condición física.

·       Yoga con mantras. El uso de los mantras tiene como finalidad centrar la mente y entrar en armonia con el cuerpo. El Japa Yoga es ideal para personas sensibles a vibraciones sonoras, que buscan retirarse de una existencia ruidosa.

·       Asthanga. Hace énfasis en el aspecto físico del yoga, es decir que se deriva del hatha yoga, pero a diferencia del ritmo pausado de éste, ashtanga yoga se basa en posturas y movimientos fluidos, ligados a la respiración y constituye un sistema de series vigoroso y exigente.

·       Yin Yoga. Es una práctica con posturas que se mantienen durante varios minutos y en la que no activamos los músculos. De esta forma, podemos incidir directamente sobre los tejidos conectivos del cuerpo: tendones, ligamentos y fascia. Incluye también elementos de conceptos de medicina China.