Siempre creemos que la fruta es el elemento más básico en una dieta equilibrada, y su consumo puede ayudar a hacernos perder esos kilos de más que nos sobran. Sin embargo, no siempre es aconsejable comer fruta en todas las comidas del día. La cena, por ejemplo, tiene que ser libre de frutas ya que estas ayudan a engordar.

Y es que tenemos la creencia de que cenar varias piezas de fruta nos ayudará a perder peso, pero ocurrirá lo contrario, porque a esa hora los azúcares de la fruta se acumularan y se quemaran menos, sumando más peso a nuestro organismo. Por eso, la hora de la cena siempre debe contener ingredientes variados.

Las verduras a la plancha, las carnes blancas o los pescados cocinados de esta manera son una forma que puede venir bien para complementar una cena equilibrada y rica en nutrientes que ayude a nuestro organismo. No es aconsejable tampoco acompañar las cenas con zumos o batidos, ya que de esta forma se multiplicaran los azúcares que se acumulan en nuestro cuerpo.

Aunque no es aconsejable para la cena, la fruta siempre es una buena aliada para esos momentos del día en los que queremos comer algo y estamos hambrientos aunque no sean las horas de la comida. Comer fruta entre horas siempre será más beneficioso para nuestro organismo que a la hora de la cena.