Siempre se ha concebido al running como uno de los deportes con los que es posible bajar de peso y encontrar una forma física idónea. Sin embargo, también puede ayudarnos a ganar peso de una manera: aumentando nuestra masa muscular. El ejercicio aeróbico siempre será fundamental para que nuestra masa muscular mejore y se desarrolle de forma idónea.

Esto lo notaremos si comenzamos a correr. Cuando no estamos acostumbrados a hacer ejercicio físico y comenzamos a hacerlo, nuestra masa muscular aumenta ya que el cuerpo se convierte en una máquina capaz de resistir las sesiones de entrenamiento. Esto será bueno, ya que nos ayudará a eliminar la grasa y a aumentar nuestro músculo.

Cuando hemos habituado ya nuestro cuerpo a correr y se ha ganado masa muscular en las extremidades, es hora de llevar la ganancia de peso a esas zonas en las que todavía no se ha ganado. Por ello, en ese momento podremos centrarnos en la intensidad de las carreras más que en su duración. Con carreras cortas pero intensas trabajaremos las zonas en las que queremos ganar peso.

Alternando ambas formas conseguiremos nuestro objetivo de ganar peso mientras corremos, y ganarlo además de una forma saludable y beneficiosa para nuestro organismo como es aumentando la masa muscular.