Antes de empezar, te queremos recordar que una buena elección del horario de la ruta es clave para no sufrir golpes de calor. Si a este factor le añades una buena hidratación y una vestimenta adecuada harás que tu jornada sea productiva.

Vayamos con la indumentaria. Buscaremos camisetas ligeras y transpirables para que sientas el máximo confort. De esta forma, evitaremos empaparnos de sudor, algo muy molesto y más si te espera una ruta larga. Por eso mismo, aconsejamos que no utilices tejidos de algodón, ya que este no absorbe bien el sudor.

Seguimos con los pantalones. Obviamente, si estamos hablando de tiempo caluroso, tienes que sacar del armario los pantalones cortos. Es recomendable el uso de mallas, que aunque te hagan tener un poco más de calor, te vendrá bien para prevenir posibles rozaduras.

Por otra parte, el calzado es otro punto cardinal que debes de tener en cuenta. Unas buenas zapatillas de running transpirables te harán sentir la comodidad que buscas. También debes de tener en consideración el lugar por donde vas a correr, de manera que trates de amoldar el calzado al terreno por donde vas a pasar (no es lo mismo un calzado para asfalto que un calzado para senderos, por ejemplo). Y un buen calzado va acompañado de unos buenos calcetines. Intenta que sean cortos y que queden fijados al pie para no causarte las tan temidas ampollas.

Por último, estos accesorios te ayudarán a que vayas bien equipado, de arriba a abajo. No te olvides de las gafas de sol. El cerrar los ojos durante tu ruta afecta a tu rendimiento, al no estar totalmente concentrado en la práctica deportiva. Llévalas siempre encima y no tendrás que preocuparte por ello.

Y si a estas premisas le añades una gorra para que los rayos ultravioleta no impacten directamente en tu cabeza, harás que tu jornada de running sea más satisfactoria y sobre todo, más segura.