Los hermanos Alistair y Jonathan Brownlee son dos de los triatletas más reconocidos en la actualidad. Coleccionistas de medallas olímpicas, campeonatos mundiales y europeos, desvelan los puntos importantes en el día a día de su preparación.

1. Apoyo emocional mutuo: “Una de nuestras grandes ventajas es que siempre nos tenemos el uno al otro. Muchas veces el momento más duro del entrenamiento es cuando tienes que salir de casa, y tener un compañero de entrenamiento es clave para estar siempre motivado”.

2. Dieta sana, no estricta: “Nuestra filosofía es comer sano y variado pero sin obsesionarse. Nuestro único consejo es que seáis disciplinados con no picar entre horas y centrarse en tres comidas bien equilibradas, con mucha fruta y verdura.”

3. Dedicar tiempo a las transiciones: “Tener automatizados los pasos desde que empiezas a quitarte el traje, el casco en la posición adecuada sobre el manillar o las zapatillas bien abiertas te permiten ganar segundos. Un truco que usamos es poner en las zapatillas polvos de talco para que el pie entre con más facilidad.”

4. Respira relajado en el agua: “Exhalar con lentitud, de forma prolongada y constante mientras la cabeza está sumergida, en lugar de con un soplido rápido, hará que estés más relajado, por un reflejo que hace bajar las pulsaciones cuando la espiración es más larga que la inspiración.”

5. Prueba a nadar con la cabeza más alta: “En aguas abiertas es una desventaja bajar la cabeza, te hará desviarte y no ser tan consciente de por dónde vas, pudiendo perder la estela de nadadores que te ayudarán a ir más rápido con menos esfuerzo. Ten en cuenta que el traje, por su flotabilidad, te estará ayudando a elevar los pies.”

Cinco sencillos consejos que dos de los mejores triatletas del mundo incluyen en sus rutinas de entrenamiento.