Veinte es el número de grandes torneos que posee en su palmarés nuestro embajador Santander Rafael Nadal. Veintiuno es la cifra que puede colocarle en lo más alto del olimpo del tenis. Por carácter, energía e ilusión, no será. Nuestro tenista se encuentra motivado después de lograr el torneo Nº 89 de su carrera en Melbourne y haber superado a Giron, Hanfmann y Khachanov en las primeras rondas del Open de Australia. Ahora llegan los octavos de final y el tenista no tendrá que medirse en ninguna ronda a sus dos grandes competidores. Djokovic y Federer no se encuentran en Melbourne. Al manacorí se le presenta una oportunidad inaudita de desequilibrar una balanza que se antojaba difícil de desnivelar. Novak y Roger le han dejado a nuestro embajador el sendero libre, pero el mallorquín es conocedor de la dificultad que tiene este tipo de torneos. Los jóvenes tenistas no le pondrán las cosas fáciles y él tendrá que estar preparado para enfrentarse a los mejores del circuito.

Los 20 Grand Slams de Nadal forman parte de la estantería de recuerdos más codiciados de la historia. Desde el Banco Santander, hemos decidido mirar al pasado para observar el presente con cierto privilegio y admiración.

El rey de la tierra batida no podría empezar agrandando su trayectoria de otra manera que no fuera conquistando su primer Roland Garros en 2005. Tan sólo 19 años le bastaron para redactar su carta de presentación ante el gran público de París. Este sería el comienzo de una carrera privilegiada, digna de un deportista disciplinado y con un talento innato y descomunal. Desde este año, logró convertirse en el primer tenista en ganar el prestigioso Abierto de Francia durante cuatro temporadas consecutivas.

La tierra batida se convirtió en su hábitat, lugar donde llegó a derrotar a la técnica sublime del gran Roger Federer, su principal rival. Incluso, invadió el ecosistema del tenista suizo. En 2008, tras varios intentos fallidos, nuestro embajador se hizo con su primer Wimbledon en una final que duró cinco horas.

En 2009, llegó la victoria en el Open de Australia: el único que posee el manacorí. No logró más durante la temporada, pero 2010 se convertiría en uno de los años que más recordaría en su carrera deportiva. Se estrenó como campeón en el US Open, volvió a brillar en la que se había convertido en su “casa”, Roland Garros, y Tomas Berdych fue testigo de su segundo Wimbledon.

En los cuatro próximos años (2011, 2012, 2013, 2014), dejó una huella imborrable en la historia de Roland Garros. Se convirtió en el hombre más laureado de la ciudad de las luces y agrandó su leyenda consagrándose como el primer tenista en lograr ocho títulos de un mismo Grand Slam. Además, solo le bastaron cuatro sets para levantar su segundo Abierto de Estados Unidos en 2013.

Las lesiones le apartaron de las pistas y no volvió a coronarse hasta 2017, temporada donde recuperó sus mejores sensaciones. Victoria triunfal en Roland Garros tras tres años sin alzarse con un título y tercer US Open de su carrera.

El campeón de Roland Garros no dejó de fotografiarse con la ensaladera en la Torre Eiffel durante cuatro temporadas seguidas, llegando al final de 2020 con 12 Abiertos de Francia y 20 Grand Slams. Esta última cifra igualaba el récord de Novak Djokovic y Roger Federer. La etapa más dorada en el tenis presenció la máxima igualdad entre los tres más grandes. ¿Quién desequilibrará la balanza? Nuestro embajador, Rafael Nadal Parera, se encuentra ante una oportunidad especial de ser el tenista con más “Majors” de la historia del tenis.

¡Estamos contigo! ¡Vamos, Rafa!