La aparición de la Semana Santa en el calendario laboral produce que el tiempo lúdico-festivo aumente con creces gracias a unos cuantos días no laborales que nos regala el tiempo de pascua. Además, entramos en primavera hace algunas semanas, por lo que el frío se ha cambiado, en su mayoría, por el sol radiante, la buena temperatura y un mayor número de horas de luz.

Es inevitable que, con esta nueva etapa, la gente se sienta más viva y con mayor energía, ¿a quién le amarga un rayo de sol? ¿Cómo no sentir mayor inquietud cuando en la calle anochece más tarde? Es totalmente normal, y las personas necesitamos absorber vitamina D en nuestro día a día para tener una mayor salud, numerosos estudios lo demuestran, y es algo que el sol nos aporta constantemente.

Pues bien, con todos estos elementos se acaban las excusas para no dedicar un rato de nuestro día a desconectar con una buena dosis de deporte, que nos haga coger fuerzas para afrontar la vida con mayor vitalidad. Porque el ejercicio físico aumenta la energía y aporta felicidad a aquellos que lo practican con regularidad, y es por ello que desde Sports Santander os invitamos a que aprovechéis los magníficos meses que vienen por delante para retomar ese deporte que tanto os gustaba o iniciéis nuevas aventuras que os hagan vivir nuevas experiencias.

En primavera, gracias a la climatología, es más llamativo volver a calzarte las zapatillas y salir a correr, tratando de batir tus tiempos de antaño, ya que competir contra uno mismo es de las cosas más estimulantes que existen. Además, el running tiene algo que otros deportes no logran conseguir y que suelen atrapar a sus practicantes, los resultados a corto plazo.

Es habitual, en los comienzos, sentir que la forma física no es la adecuada, pero no abandones y verás como, con el paso de los días, aguantas una mayor distancia o aumentas los minutos de carrera. Esa es una sensación maravillosa.

Otro deporte que puede regalarte momentos únicos es el ciclismo, subir en la bicicleta y sentir el aire en los brazos descubiertos, mientras el sol provoca una clara marca en la parte cercana a los hombros debido a las mangas del maillot. A esa lista añadiremos los deportes de agua, pues las gélidas temperaturas del invierno empiezan a elevarse y a dejarnos disfrutar de los magníficos mares y ríos de nuestro planeta.

Por último, podremos caminar por múltiples parques y jardines observando numerosos grupos de trabajo que realizan yoga, pilates o diversos ejercicios que provocan una conexión cuerpo-mente que lleva a la persona a lograr desinhibirse del estrés que provoca el día a día.

Sea como sea, se practique el deporte que se practique, haz ejercicio, tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán.